jueves, 5 de agosto de 2010

3


Nunca pensé que el proyecto de asesinar a mi alterego fuera tan complejo.

Me la he pasado preguntando si al matarlo, todo lo vinculado al mismo debe morir,o aun puedo asirme a lo bueno que el me ha dejado pero con mi nuevo invento.

Si, ese es el dilema que me embarga en la actualidad, y es tan complejo desde mi perspectiva porque ser lo que ese [mi alterego] ha sido durante tantos años no se puede ir a la mierda con solo un click, kizás empezó como un juego cibernetico [y con esto no me refiero a ke tenga una doble identidad] pero luego se convirtió en el seudónimo con el que llevo cobijandome más de 5 años diria yo, y por eso no es una tarea tan sencilla...Pero es precisamente eso mismo lo que me motiva a hacerlo...Once letras que componen un nombre que corresponde a una parte de mi identidad plasmada en un seudónimo con el que participo en mil y un cosas buenas y malas, pero que ya no me satisfacen, asi como tampoco la hace él por aquello de etiquetarme y encasillarme...Pataletas de niña que lleva tratando de saltar el escalón hacia la adultez de manera infructífera y que aún es tan ingenua de creer que solo por el hecho de destruir un alterego, todos los problemas e inquietudes que este ha generado desaparecerán...En el fondo se que no es así, porque al fin y al cabo es un lado de mi misma, pero por lo menos se que quiero ponerle otro nombre y desaparecer [como acostumbro] del mundo en el cual esa parte de mi yo es identificable!!!

ACLARACION: Todo esto no se debe a ningún delirio de persecución! carajo!

1 comentario:

Miguel Ángel G. Calderón dijo...

Creo que es bueno "asesinar" algunos complejos 2.0. Yo ando viviendo algo parecido con mi perfil en facebook y las complejas redes sociales que me han enredado.

De buenas, he querido centrar mi vida on line a un solo lugar... mi blog. Dedidarme a una cosa y no andar merodeando por varias. Es complicado, sí, pero creo que a veces es bueno tomar ciertas medidas.